sábado, 16 de octubre de 2021

CONSULTORES, KNOWMADS Y SMART WORKERS

CONSULTORES, KNOWMADS Y SMART WORKERS



Seguramente quien más sabía de consultoría era mi amigo José Ramón Jiménez de Garnica. Feliz cumpleaños amigo. La consultoría es pocas veces entendida, algunas veces denostada y muchas veces objeto de malos usos por parte del consultor y del cliente.  Es mal entendida y difícil de vender cuando no se sabe apreciar su valor. También cuando el consultor entiende que ya ha aportado lo suficiente. Nunca es suficiente. Es lo que caracteriza los mejores compañeros con los que he trabajado: las oportunidades no se acaban nunca, las posibilidades de que nuestro cliente mejore son infinitas en estrategia, en áreas operativas, de recursos humanos y sobre todo en Tecnologías de la Información. La transformación digital no es una novedad de este año. Lleva 40 años con nosotros, y el reto ha sido siempre cómo usar la tecnología para cambiar la empresa. Por ello, muchas veces, los proyectos informáticos frustran todas las expectativas del cliente, al que se había prometido el bálsamo de Fierabrás de las TIC, y lo que ocurre de verdad es que se percibe que, antes de cambiar nada, se vivía mejor, felizmente hacia la ruina.

La consultoría es denostada por hacer sobreventa de expectativas, por no ser capaz a veces de coordinar internamente sus equipos, por preciarse de cautivar al cliente y que no sea precisamente por sus encantos.  También es denostada por no ser capaz de involucrarse en las necesidades del cliente más allá del proyecto.

Los malos usos se producen cuando el consultor no es capaz de conjuntar un equipo de profesionales que cubra las necesidades del proyecto. Existe un ánimo de facturación que no es loable, y que lleva a veces a asumir ciertas tareas que, de forma objetiva, sería mejor llevar a cabo con otra división interna o empresa externa.

Es un trabajo excitante, el mejor,  José Ramón.  Tener la oportunidad de conocer una nueva empresa al detalle en cada proyecto, escuchar al que más sabe, que es quien lleva allí toda la vida, aprender, debatir alternativas, ser imaginativos, cuestionar la historia, buscar nuevos retos, consensuar.  Y hacer que las cosas salgan adelante (no sé dónde hicimos el benckmark, pero es el lema de Riemann Venture).

Es también muy duro oficio, con sus sinsabores y sus frustraciones. Y muchos abandonan para pasar a “la comodidad del cliente”. Algunos hemos hecho este camino de ida y vuelta, intentando encontrar la mejor opción de servicio. Los que hemos pasado por esas idas y venidas -y hemos leído a Aristóteles-, sabemos que la Virtud está en el término medio, en la adecuada combinación de factores y de experiencias. Los que empezamos nuestra carrera profesional en consultoría -lo mejor que te puede ocurrir sin duda, estimado recién licenciado- y pasamos al cabo de los años al cliente -creyendo que desde dentro se podía hacer todo aquello que el cliente no podía abordar con un externo por falta de integración- aprendimos que nadie es profeta en su tierra y también aprendimos a gestionar recursos, siempre escasos por naturaleza, y volvimos, una vez aprendidos a la consultoría, ahora con una visión más completa y con más ganas y muchas veces con la impresión de un agradable dejà vu.

Ciertamente no sé cómo los primeros clientes en los que trabajé con 24 añitos en Accenture no me echaron a patadas el primer día por ignorante y, sin embargo, modestamente veo que aportamos un enorme valor sencillamente por tener la mente abierta, y la capacidad de escuchar del cliente el problema, y la solución. Y saber gestionarla adecuadamente

No, no es adecuado estar más de 4 y 5 años en la misma empresa. Eso lo saben bien los millennials. Las empresas tienen que cambiar -ya han cambiado algunas, el resto no sobrevivirán-, los trabajadores tienen que cambiar y tienen que entender que lo que está pasando es bueno: a sus padres les cuesta entenderlo;  a sus abuelos no.

Las grandes empresas no son capaces de captar talento, y si lo captan,  en unos meses lo han hecho desaparecer ahogado en la burocracia. Y si queda talento, faltan ganas. Pocos líos, y a esperar la prejubilación ... ¿y la muerte?.

Smart workers, knowmads, gente espabilada y con ganas. Gente que no quiere trabajar para otro. Descarados, ¿insensatos?,  no tendrán nunca una renta básica.  Tu madre te dirá que es una tragedia, pero tu abuelo te dirá que eso que haces está bien, millenial consultor, que ojalá él tuviera tus años y tus fuerzas.

Innovadores, incansables y evangalizadores.

Hay que venir pensado de casa

Hay que venir pensado de casa 
Decide Transformar 

Hace unos días realizamos un proceso de selección de becarios para una empresa Ibex 35. Tuvimos la oportunidad de conocer a cientos de jóvenes. Nos atrevimos a dar buenos consejos a quien nos pareció que los necesitaba o los podía aprovechar, y aprendimos. 

Aprendimos que no todas las universidades son iguales. Recordamos que todo aquello que no requiere esfuerzo no vale la pena y que el carácter se tiene o se forja, pero lo peor que te puede pasar es no tener carácter 

venes millennials con amplios conocimientos técnicos pero cuyo único interés ha sido aprobar y tener un título. Tras el título meterse, en una gran empresa donde algo me encontrarán para hacer, se esté cómodo y calentito y tenga dinero y mucho tiempo libre. La verdad, no creo que eso exista y no sé de dónde has sacado esas ideas en todo caso inadecuadas para comunicar en un proceso de selección de personal. ¡Si gente acomodada ya tenemos no sobra!. ¿Dónde está esa juventud inconformista y luchadora?. Bueno, la hay, pero es un porcentaje lamentablemente bajo.                  

También he percibido miedo. ¿Miedo a qué con 24 años?. Y una percepción de que tener 24 años es ser muy joven. ¿Joven con 24 años?. No, no se es joven con 24 años, ni hoy ni lo ha sido nunca (que le pregunten a Alejandro).   
Sobre todo esa edad es excesiva para no haberse parado a pensar qué quieres hacer con tu vida. No hablo de tener un plan para los próximos 20 años pero sí saber quién eres, (no eres un ingeniero, eso es lo que haces) q quieres hacer, ¿dónde te ves dentro de 10 años?. 

El miedo lo traían de casa. Es cierto que este país ha vivido la peor crisis de los últimos 100 años, pero es que la crisis acabó hace ya 2 años. El miedo paraliza y crea gente sumisa. Pero no queremos gente ni bien mandada ni asustada ni sumisa. 

Las empresas quieren gente que venga con ganas, con ideas, con iniciativa. Y las empresas que no sean así ni son mis clientes ni tienen que ser vuestra empresa, ni tales empresas existirán como empresas a medio plazo. 

El hacer las cosas bien siempre tiene su recompensa y hacerlas mal, a la corta o a la larga siempre acaba mal 

Me sorprendió también el conformismo de los jóvenes. Sobre todo el conformismo en lo tocante a lo económico: el deseo de estabilidad es muy superior al deseo de tener un salario adecuado a su cualificación profesional. Esto, por supuesto, facilita el que el mercado ofrezca salarios bajos a cambio de nada muy ilusoria estabilidad. 

Pocos emprendedores vimos, muy pocos. ¡Pero si lo que buscamos es emprendedores aguerridos!. Alguno ciertamente será mártir. C'est la vie. 
  
Taberna del Gijón, 4 de noviembre de 2016

El gran problema que supone la existencia del TIC y los CIOS en las empresas

Artículo que escribí hace años, y sigue siendo de actualidad. No aprendemos 


En los departamentos TIC actuales nos encontramos con lo siguiente: profesionales que realizan un trabajo enorme para sacar adelante los sistemas con los que funciona su empresa, sin los cuales el negocio no funciona, no existe. Pero su trabajo no es ni reconocido ni recompensado. ¿Se siente Vd. reconocido en esta descripción?

La pregunta habitual que se hace la empresa es: ¿qué hacen esos señores del TIC que son tan poco comunicativos y que nos cuestan tanto dinero? Es injusta, pero es real. En el TIC de las empresas se realiza un trabajo enorme y de gran valor, pero no es percibido como tal. 

Los grandes retos del TIC son: comunicar mejor y trabajar menos.
 
Comunicar mejor quiere decir que el CIO tiene que orientarse al Negocio, y no a la Tecnología. ¿Sorprendente? No. El CIO debe ser un técnico, pero sus competencias le deben orientar a poner su conocimiento técnico a disposición del negocio, de quien debe ser el interlocutor válido, único y cualificado. 

Comunicar mejor quiere decir que debe evangelizar tecnología en otras áreas de la empresa a las que sencillamente no les interesa la tecnología, la desconocen y aún la temen. Y es lo correcto, la tecnología es importante, pero no es "su" negocio. La misión del CIO debe ser buscar soluciones a los problemas de su empresa, no "poner tecnología". Porque las empresas lo que buscan es clientes, mercados, mejorar procesos productivos, rentabilidad... no buscan ser tecnológicas. Buscan soluciones, no tecnología. Pero para todo ello necesitan de la tecnología.  La tecnología es la solución.

Y el CIO debe ser un técnico. El CIO no puede ser “la-persona-de-la-empresa-que-menos-sepa-de-tecnología”, y precisamente “por eso”. Y eso está ocurriendo en estos tiempos con demasiada frecuencia. Es una barbaridad. Ninguna empresa osaría poner al frente de sus Finanzas a alguien que tuviera a gala no saber nada de contabilidad, ni hacer director de marketing a quien desconoce todos los principios del marketing. Y sin embargo en el área TIC se hace. ¡Qué error!.

Trabajar menos quiere decir aportar más valor a la empresa. Esto se consigue gestionando unos recursos humanos escasos y menguantes. Quiere decir ser listos además de inteligentes. Quiere decir dejar de hacer cosas. Cosas que no aportan valor al negocio. ¿Cuáles?:

1.   Deshágase Vd. de  su CPD (esta recomendación tenía sentido allá por 2014, en la primera  redacción de este artículo, cuando proponer soluciones cloud no tenía ni buena acogida ni entendimiento) . Ni tiene dinero para mantenerlo en condiciones de seguridad adecuadas ni tiene tiempo para ello. Vd. no es un porteador de servidores. Su misión en esta vida no es desembalar cajas ni cargar servidores. 
2.   Busque empresas de servicios que sean partners de su negocio (¡ahí es donde están los técnicos con vocación de tocar máquina, los mejores!). Los partners se preocupan también por el negocio de la empresa cliente.
3.   Deshágase de sus “proveedores”. Los “proveedores” que no son “partners” entran por precio, saben que no durarán y Vd. tendrá que controlarlos con unos recursos de los que no dispone. Son carísimos.
4.   Compre sólo servicios GESTIONADOS 

En este caso, el problema es la solución. 

sábado, 24 de septiembre de 2016

AaaS . Analytics as a Service

BI, Big Data, AaaS
La evolución tecnológica es maravillosamente imparable. Cierto es que causa una cierta sensación de vértigo y que en cada nueva vuelta de tuerca hacemos más difícil, más emocionante, más excitante la tarea del CIO, dotándole de nuevas herramientas que poner al servicio de su empresa.
Hace poco hablábamos de Business Intelligence y Big Data y algunos describen esta tarea didáctica como “evangelización”. Porque en muchas empresas, efectivamente, se siembran semillas en terreno baldío, y los conceptos aparecen lejanos, buenos para “los demás”. Nos encontramos con clientes de toda dimensión donde esto conceptos son futuristas, y si se visualizan y se emprenden acciones para beneficiarse de ellos, se hace en muchos casos ignorando el aprendizaje de quienes empezaron en estos temas hace diez años, y aprendieron –como todos lo hacemos- a base de equivocarse. Estos son los clientes de deciden desarrollar su BI en 2014 poniendo a un becario a sacar “cosas” con Excel. Cosa que estaba muy bien hace un decenio, pero es que basta con documentarse un poco para ver lo que hay que hacer, y avanzar aprendiendo de los errores ajenos, sin necesidad de repetirlos.  Y debe leer el CIO pero debe leer el CEO (Sr. CEO, su empresa ES tecnológica a día de hoy, sea cual sea el sector en el que desarrolla su actividad). Porque si no el CIO acaba en su papel tradicional de incomprendido, además, privado por su educación técnica de las necesarias competencias y habilidades comunicativas.
Pues si estábamos empezando con BI y Big Data, he aquí que estos conceptos ya han evolucionado – y han hecho las cosas más sencillas a los CIOS y a las empresas- , evolucionando como evoluciona todo proceso empresarial: industrializándose. Y haciendo uso del resto de nuevos paradigmas: Cloud, Comunicaciones Gestionadas, SaaS.  Hace unos meses hablábamos de Big Data … en Cloud, por supuesto, y había notables reticencias por el tema de la privacidad de los datos. Ya hay múltiples empresas que ofrecen BI-as-a-Service en grandes centros de datos compartidos. Y hay grandes empresas que tienen sus datos más valiosos en estos centros.  El siguiente paso, que ya se ha dado, es Analytics-as-a-Service, esto es, la externalización de todo el tratamiento de esos datos para obtener lo que a mi empresa le interesa: CONCLUSIONES. Porque no olvidemos que el valor de BI, Big Data y AaaS no está en la captación de inmensas cantidades de datos, ni en su procesamiento, sino en el aporte de ideas, conclusiones, soluciones, definición de modos de actuación que mejoren las ventas de mi empresa o la satisfacción de mis clientes.
Nuevamente, digámoslo: la Tecnología no es importante. Es importante el análisis, las conclusiones, la definición de acciones. Pero esto no se puede hacer sin Tecnología, sin mucha Tecnología, sin invertir en Tecnología. Ojo a esta segunda parte, porque si la ignora, nunca conseguirá nada de valor en la primera. Y ojo también a los tecnólogos: la tecnología per se no vale para absolutamente nada más que para tirar dinero.
Es por ello que siempre recomendamos que se defina un PROYECTO que conjugue todas las anteriores variables. Los arquitectos y los planos son imprescindibles en la construcción de un edificio. ¡Cuántos proyectos TIC hay en curso sin una dirección técnica al frente, ni planificación!.

Con AaaS Vd. puede nuevamente centrarse en su negocio, dejarse guiar por expertos, beneficiarse de la mejor tecnología, y adelantarse a su competencia. Pagando por uso, sin grandes inversiones, compartiendo riesgos. 

jueves, 10 de diciembre de 2015

Transformación Digital. ¿Qué se está haciendo en este país?


Cada seis meses, el sector TIC, criticado habitualmente por ser literariamente poco pródigo, inventa un palabro.  El que ha tocado este semestre es Transformación Digital. Todo el mundo habla de Transformación Digital. Y cuando hablan, ¿qué dicen? Pues resulta que, lamentablemente, estos palabros no definen una nueva orientación del sector, una identificación de nuevas tendencias y necesidades, sino que se convierten en el cajón de sastre en el que introducir, apretaditos y reordenados, la gama de productos del catálogo habitual de la empresa.

El espectáculo es más lamentable y descorazonador cuando son los gurús los que exponen su visión de concepto, y se acaba resumiendo en que hay que llenar las empresas de gadgets, lo primero que se tenga a mano, ya sean impresoras 3D para libros o drones para llevar tarjetas de crédito.

Los intentos de poner sensatez suelen tener pocos adeptos. Son protagonizados por los aguafiestas de algo que parecía que tenía muy buena pinta para 1. Que el proveedor venda “algo” y 2. Que el departamento TIC tenga entretenidos y ocupados a sus usuarios.

Vamos a contar lo que es la Transformación Digital, que es –aviso- algo aburrido, lento y caro. Con estos tres adjetivos, ya hay muchos CEOs que deberían borrar de su agenda el tema,  vivir más felices y descuidados hasta el cercano día que vean cerrar las puertas de su empresa por aquello de quién se ha llevado mi queso, o mi caviar. 

Cuando hablamos de Transformación Digital hablamos de repensar cómo se están las haciendo las cosas en la empresa y buscar formas de hacerlo que, apoyadas en la tecnología, nos den como resultado una operación más rápida, flexible y barata. Nada más. Y nada menos.  La buena noticia es que es fácil, muy fácil, sólo hay que mirar y ver, porque la tecnología es magnífica, y está ahí desde hace mucho tiempo. Los grandes avances que vemos en los diarios no son de hoy la mayoría de ellos. Son cosas ya inventadas hace mucho tiempo, pero, que de repente, disparan su conocimiento, reconocimiento y entusiasmo. Drones, impresoras 3D, Internet de las cosas, Big Data, hace mucho que existen. Con otros nombres. Por eso, la tecnología es fácil. Lo que se decide hacer con ella, no. Y no es fácil porque los cambios en la forma de hacer involucra no a máquinas sino a personas. 

Errores que se cometen:

1.   Pensar que no hay que invertir. Sí, hay que invertir y mucho, en tecnologías y en técnicos. En este país solemos pensar que las TIC son gratis. Será por eso que luego las cosas no funcionan. Pero la culpa no es las TIC

2.   Considerar que la tecnología va a mejorar mis procedimientos per se. Rotundamente no. Si tiene un problema y compra una tecnología, su problema no se va a resolver…. Lo que tendrá es dos problemas.

La Transformación Digital exige un esfuerzo de flexibilidad corporativa, de confianza en las personas, de motivación. La vieja Europa siempre va a la cola de estos procesos, siempre pensando en cómo repartir la miseria en vez de aspirar a crear nuevos mercados.

Y ¿hay empresas que se hayan planteado seriamente esto de la TD? No muchas. Hay nuevas empresas que ya nacen con la Innovación Digital en sus genes, las nuevas. Las de menos reciente creación, no suelen encontrar razones para cambiar su forma de hacer algo que siempre les  ha ido bien – y no entienden por qué cada día les va peor aquello que siempre les había funcionado, y ya nunca más va a funcionar-.

Hay más buenas noticias: ya no es preciso “evangelizar” en los nuevos conceptos de la economía digital. No es preciso porque ya es un hecho, un tsunami que avanza imparable: la empresa que no se transforme va a desaparecer. Pero la noticia es buena, porque su mercado se lo quedará la empresa que sí se haya adaptado. Nada es eterno. Y lo único que permanece es el cambio.

Esto último, amable lector, es probable que no le resulte ni cómodo ni agradable. Pero es lo que hay.

Más buenas noticias: decíamos que la tecnología hace mucho tiempo que está ahí y funciona. Las impresoras 3D, los drones y las tablets no se inventaron ayer.  Lo que necesita es definir cómo hacer avanzar su empresa, definir cuánto, cómo y en qué va a invertir. Aprobar un proyecto, con un presupuesto de inversión.

¿Hay empresas que de verdad están haciendo Transformación Digital? Pocas. ¿Los bancos?, no tanto como dicen, ni tan rápidamente. ¿Sector retail?, sí, más claramente. Claramente se ve los que han incorporado el concepto, y disparan sus ventas y la creación de tiendas físicas y virtuales, y los que no – y estancan sus ventas agazapados en sus inmensos centros comerciales-. Y vuelvo a decir que es fácil, y no es muy innovador, la verdad. Véase mi artículo sobre el proyecto Smart Store 2000, de Andersen Consulting, en Chicago, año 1990, en el que tuve el placer que colaborar: las tecnologías futuristas, pero ya existentes que presentábamos hace 25 años, es ahora cuando –y no todas, aún- se están haciendo realidad.

Errores que se cometen por el camino: numerosos y de bulto. Siempre por pecar de conservador. El mayor pecado para innovar. Por ejemplo, recordemos esa cadena de hamburgueserías que se ha llenado de puestos de autoservicio –probablemente carísimos-. ¿Cuál era la innovación esperada?: la más barata, cómoda para el cliente y fácil, el desarrollo de Apps de pedido por parte del restaurante que el cliente instala en su Smartphone. ¿Era tan complicado pensar algo tan simple? Pues sí, porque sólo ahora están haciendo los competidores lo óptimo.

¿Wifi en los establecimientos comerciales? Sí, pero vamos a hacerlas muy muy lentas, o hagamos imposible al cliente que se conecte desde dos dispositivos –como en la cadena VIPS, por ejemplo, que para más recochineo desarrollan una App que lo que mejor, casi lo único que gestiona es el pago, por adelantado, por cierto imposible si no funciona la wifi. Paciencia- , no sea que el cliente se sienta cómodo en mi local y decida entrar. O, en mi tienda no quiero wifi, que el cliente se despista. 

Pues resulta que no, señores, resulta que todos deseábamos entrar en una tienda y sentarnos un ratito -¿Por qué no es posible sentarse?- y hasta usar la wifi y cargar la batería de mi móvil (caso de la nueva tienda de Primark en Gran Vía). Pero ahí tenemos a esas otras empresas formales de verdad que nos ofrece una wifi  para generar nuestro enfado, porque no funciona, y hasta ¡nos limitan el uso de Whatsapp, no vaya a ser que la colapsemos!.  Bye, bye, negocios que odian a sus clientes.
Si ofrezco wifi a mis clientes, no sólo los fidelizo, sino que además puedo obtener interesantísima información sobre su comportamiento en mi establecimiento, ofrecer información complementaria con bidis, ofertas cuando pasan por una determinada zona, etc.

La TD tampoco consiste en hacer inversiones improcedentes ¿impresoras 3D de churros servidos por drones?. No. La TD no es tarea de aficionados ni se trata de llenar el negocio de gadgets. La tarea de TD es transversal pero el peso debe recaer en los CIOs – los CIOs que ejercen como tales, no como responsables del centro de datos- , que deben tener como principal misión la Innovación.  Sí, porque la responsabilidad tradicional de hacer funcionar el centro de datos, los servidores, las comunicaciones, eso ya se da por hecho. No es un CIO quien crea que esa es su principal responsabilidad, puesto que esos servicios deben prestarse externalizados, ya que existen proveedores que aseguran esos servicios, de forma más económica y segura. Eso genera cierto vértigo, el miedo a salir de la zona de confort, pero, si bien suele percibirse como un peligro para el CIO, al 100% se acaba convirtiendo en la razón que hace que el CIO sea valorado en la empresa, mucho más valorado.

Todo esto es la Transformación Digital – o sea Business-, que se resume a pensar, pensar en mis clientes, mis procesos, pensar en el cambio, en la mejora continua. Nada nuevo, nada que se suela hacer. Apoyándome en tecnología, que ofrece unas palancas que nunca antes en la Historia de la Humanidad se nos habían ofrecido. Bienvenidos al futuro.



domingo, 6 de diciembre de 2015

E-leadeship in Europe

 

E-leadership is a permanent issue in European organizations. But in this word, the important letters are no “e-“ but “leadership”. E-leadership in Europe can simply be defined as a disaster. But, what can you expect from e-leadership when you put it in the framework of jus “leadership in Europe”?
The Greek example of how NOT to manage a critical situation is a good showroom of our leadership abilities around Europe. As in previous European conflicts, as in any problem around the world, the European lack of leaders is a constant: Palestine, Kosovo, Nigeria, IS, etc.
Another constant is the role of USA: while Europe debates and debates the problems for months doing nothing –while people in some countries die and others see that economy sinks- , it comes to a moment when USA says “Stop losing time and money and let’s act. If you don’t do it, I will do it”. This creates a final scenario in which Americans have gained a reputation of being too “rude”, and Europeans are more dialog oriented.
… If my house in on fire I don´t want firemen who debate openly, friendly and for hours about the situation; I want someone to take an action to extinguish the fire.
Greece is right now a good example of this. Varoufakis is not a good boy. Some manners training would be very appreciated. But Greeks are European citizens, part of the European family. And when in a family you have a bad boy you don’t abandon him and let starve.  You take care of him, train him, feed him, give directions. That is intelligence, that is love, that is common sense.
At the end, the Greek problem will be solved by the pressures of USA, or directly by the Americans (two warnings already, there will not be a third one!). Shame on Europe again.
So, there is no leadership in Europe (Europe is a kind of big concentration in Puerta del Sol with better dressed people), too afraid of doing anything politically incorrect while the situation gets worse and worse. Now you can understand why extreme political movements from right and left mobilize voters.
This is the leadership scenario in Europe (if you add a bit of corruption in the South, there you have the full panorama!: hunting, commissions for buildings, giving doctorates in exchange of administrative concessions, Honoris causa to members of the Board of Counselors of your own institution with land properties interests, events organizing, false invoices, etc.)
Now, what do you expect from e-leadership? We expect just LEADERSHIP from a group of guys who love technology. And this makes things even more complicated. But more exciting. “A más moros más ganancia” (more risk, more benefit) is said in a 12th century Spanish book (Cantar de mío Cid). These geeks have two problems: First, they love their work; this leads to a great intellectual concentration that is little compatible with responding with a smile to futile requests from business. If you are the coal engine´s master of the Titanic, you will probably be quite an awful dancer when they invite you to the main deck! You are awesome controlling the proper feeding of coal into the engines!
Second: you are a great dancer…  so nobody will believe that you are a great coal engine’s master.
(Let’s translate these thoughts into clerical language: ITC staff get no business skill at Universities, and business staff get no ITC skills – sorry, bad news, getting the latest iphone watch paid by you IT dpt. is not IT skills).
The Solution. I could say I have the answer to this problem. I could say the solution is: 1. Give business skills to the ITC graduates 2. Give ITC skills to the business graduates. (Great, Joaquín!). I’m sorry, the big problem of e-leadership in Europe is a cultural problem.  Europe had great leaders in different times of History: Greeks, Macedonians, Romans, Spanish, French, etc. centuries ago. This is the time for other cultures (USA, China, Israel), probably in future Mexico, Turkey, Japan, Poland?
Bad times for old Europe. Too elderly, too conservative even in their more extreme political leaders, too egoist. But Europe is just a place, people are people and people are from nowhere, just citizens of the world.
Africans come to Europe and we close the frontiers and make them jump a ridiculous fence that, depending on where you fall down and depending con centimeters and how many bones you break, you have reached Europe or you go back to Africa. Try again, we´re daily open!. Europeans go to USA and they close the frontiers promoting in Mexico the most powerful mafias. Rohingyas go to Thailand and become slaves. The biggest opportunity in this world is opening frontiers, opening minds, sharing, being generous (being egoistically generous, in the end).
What you give is what you get (this is Cristian, Islamic, Jewish, atheist, liberal economic thought). Do it!
Maimonides (Moshé ben Maimón, Spanish doctor, 12th century, said: “The aim of all societies loyal to God must be the development of man, not of wealth. Man improves when he develops thinking in plenitude”.
 Now, when you think about ITC, forget about bits and bytes and think about people. They are your business. ITC is not your problem, it’s your opportunity!